Redacción
Angélica González
Un grupo de investigadores presentó una teoría que podría cambiar la comprensión de la percepción humana: los seres humanos tendrían un séptimo sentido, una capacidad denominada “tacto remoto”, que permitiría detectar objetos ocultos sin tocarlos directamente. El hallazgo fue presentado en la Conferencia Internacional IEEE sobre Desarrollo y Aprendizaje y abre nuevas preguntas sobre cómo percibimos el mundo.
Este descubrimiento se inspira en aves playeras como el menor de patas amarillas (Tringa flavipes), que identifican presas bajo la arena percibiendo sutiles movimientos en la superficie. Según los investigadores, algo similar ocurre en humanos, aunque hasta ahora no había sido estudiado formalmente.
¿Qué es el tacto remoto?
La idea del tacto remoto se suma a los cinco sentidos clásicos —vista, oído, gusto, tacto y olfato— y al sexto sentido reconocido por la ciencia: la propiocepción, que permite al cerebro ubicar las partes del cuerpo sin necesidad de verlas.
Este séptimo sentido implicaría la capacidad del sistema nervioso para interpretar vibraciones o desplazamientos mínimos del entorno, incluso sin contacto directo.
Primera evidencia científica del tacto a distancia en humanos
La investigación se desarrolló mediante un experimento comparativo entre un robot equipado con sensores táctiles y doce participantes humanos. A cada voluntario se le pidió deslizar suavemente sus dedos sobre arena para identificar un cubo escondido bajo la superficie.
Los humanos lograron detectar el objeto al percibir microscópicos desplazamientos en la arena, alcanzando un 70,7% de precisión. En contraste, el robot, aunque identificó el objeto desde mayor distancia, solo logró un 40% de aciertos debido a múltiples falsos positivos.
“Es la primera vez que se estudia el tacto a distancia en seres humanos y cambia nuestra concepción del mundo perceptivo (…) en los seres vivos, incluidos los humanos”, explicó Elisabetta Versace, profesora de psicología y directora del Prepared Minds Lab, en un comunicado de la University Queen Mary.
Humanos vs. robots: quién percibe mejor lo invisible
El resultado sorprendió a los investigadores: los humanos, sin tecnología adicional, mostraron una habilidad superior a la de los sensores mecánicos. Tanto los participantes como los robots lograron acercarse a los límites predichos por modelos físicos de sensibilidad, lo que demuestra la complejidad del sistema táctil humano.
Para Lorenzo Jamone, profesor asociado de robótica e inteligencia artificial (IA) en el University College London, este estudio es un ejemplo de cómo la psicología, la robótica y la IA pueden complementarse para generar innovaciones importantes.
Implicaciones para el futuro de la robótica y la IA
El hallazgo no solo expande la comprensión de los sentidos humanos, sino que promete aplicaciones tecnológicas. Según Zhengqi Chen, autor principal del estudio y estudiante de doctorado del laboratorio de robótica avanzada de la University Queen Mary, esta nueva comprensión del tacto podría impulsar el desarrollo de robots más precisos y sensibles.
“Estos conocimientos podrían servir de base para robots capaces de realizar operaciones delicadas, como localizar artefactos arqueológicos sin dañarlos, o explorar terrenos arenosos o granulares, como el suelo marciano o los fondos oceánicos”, explicó Chen.
El equipo concluye que esta línea de investigación abre el camino hacia sistemas táctiles más seguros, inteligentes y eficaces para entornos ocultos o peligrosos.
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