El caso de Natalia Villalba Angarita, la diseñadora gráfica y modelo oriunda de Cúcuta cuyo cuerpo fue hallado sin vida dentro de una maleta en el apartamento 702 del edificio Morph, en el barrio El Chicó al norte de Bogotá, continúa arrojando nuevos elementos para la investigación.
Las labores forenses de Medicina Legal determinaron que la mujer de 36 años sufrió un golpe contundente en la cabeza, y el ciudadano británico Matthew Ashley Foster-Smith fue vinculado al proceso como principal sospechoso del crimen.
Mientras avanza el proceso judicial contra Foster-Smith, quien fue capturado en el aeropuerto internacional de Quito después de cruzar la frontera colombiana por tierra, nuevos testimonios de personas cercanas a Natalia permiten reconstruir sus últimos días. El pódcast Conducta Delictivareveló el relatode Cristina, identificada como la mejor amiga de la víctima, quien describió la última conversación que tuvo con ella, el estado de ánimo en que la encontró y el momento en que el silencio de Natalia comenzó a preocuparla.
Los últimos días de Natalia Villalba según el testimonio de su mejor amiga
De acuerdo con el relato de Cristina en el pódcast Conducta Delictiva, la última vez que vio con vida a Natalia Villalba fue el jueves 18 de junio de 2026. Al día siguiente intentó comunicarse nuevamente con ella, pero nunca obtuvo respuesta.
La amiga explicó que, durante esa última semana, Natalia había viajado a Cúcuta para adelantar diligencias relacionadas con las votaciones y visitar a su familia. Después regresó a Bogotá con la intención de volver a desplazarse para la segunda vuelta presidencial del 21 de junio, esta vez para votar en su ciudad natal.
El martes de esa semana almorzaron juntas. El miércoles, Natalia le comentó que no se sentía bien. El jueves tenían planeado reunirse para hacer diligencias relacionadas con autorizaciones médicas, pero ninguna de las dos pudo. Acordaron verse el viernes, y ese fue el día en que Natalia dejó de responder.
“El día martes estuvimos almorzando, el miércoles estaba enferma, el jueves nos íbamos a ver para ir a hacer las diligencias de las autorizaciones de los medicamentos y todas esas cosas. Fue cuando yo ya no pude, ya tampoco pudo. Entonces quedamos para el viernes y el viernes ya no me contestó”, relató Cristina.
Al otro día, los mensajes que Cristina le enviaba no llegaban al celular de Natalia. El teléfono aparecía apagado, pero en ese momento su amiga pensó que simplemente se había adelantado el viaje a Cúcuta.
“Al otro día no pudimos hablar porque los mensajes iban a su WhatsApp y no entraban, o sea, no le ingresaban los mensajes, estaba apagado el móvil de ella. Pero pues yo pensé que se había ido para Cúcuta”, relató.
¿Qué decían los chats de Natalia Villalba el último día que habló con su amiga?
La última conversación entre Natalia y Cristina giró en torno a un problema de salud que la modelo atravesaba en esos días. Natalia le contó que estaba enferma por una virosis que, según Cristina, estaba afectando a mucha gente en ese momento, con síntomas como dolor de estómago y malestar general en el cuerpo.
Ante esa situación, Cristina le dio un consejo práctico para que no tuviera que salir del apartamento estando enferma.
“Estaba enferma. Estaba enferma porque en este momento hay como una virosis que le está dando a todo el mundo. Ella tenía esa virosis, le dio esa virosis. Entonces, lo que yo le dije fue: ‘Nena, llama a la farmacia y que te lleguen ahí los medicamentos para que no te estés levantando y pide algo de comida que te llegue ahí’. Dijo: ‘Sí, voy a hacerlo’. Así lo hizo”, relató Cristina.
Poco después, Natalia la llamó para confirmar que había seguido el consejo. Ese fue uno de los últimos contactos entre las dos.
“Al rato me llamó, me dijo: ‘Ya me tomé las pastas’. Y yo: ‘Ah, bueno, listo, no hay problema. Si sigues así pues me avisas y si no, pues mañana como vamos a ir a las vueltas de lo del médico, pues si no pasas de una vez sacas una cita prioritaria y que te atiendan así tengas que estar de las horas que tengas que estar ahí en urgencias’”, añadió.
El testimonio de Cristina también reveló que, más allá de la enfermedad, Natalia se encontraba en un buen momento personal. Días antes había adquirido una moto con un crédito, un logro que la tenía animada.
“Ella estaba contenta porque como 20 días antes sacó un crédito y compró una moto. Entonces ella, eso son cosas de superar. Sí, esos son logros en la vida. Eso da felicidad”, indicó Cristina. “Yo la veía contenta. La última semana, normal”.
Lo que reveló la amiga sobre el trabajo de Natalia y el ciudadano británico Matthew Foster
Cristina también aclaró ante el pódcast Conducta Delictiva a qué se dedicaba Natalia Villalba, un aspecto que había generado dudas desde el inicio de la investigación. Según su relato, la joven trabajaba como imagen para una firma de ropa del exterior y también hacía publicidad.
“Ella le hacía publicidad, pero ella trabajaba como modelo para una firma de ropa de otro país. Sí, ella era la imagen del catálogo para ellos”, reveló la amiga.
Sobre las cerca de 15 visitas que las autoridades registraron en el apartamento durante los días previos a la muerte de Natalia, Cristina explicó que, según lo que conocía, la mayoría correspondía a familiares o personas del entorno cercano de la víctima.
Uno de los puntos más relevantes del testimonio fue la referencia al ciudadano británico Matthew Ashley Foster-Smith, el principal sospechoso del crimen. Cristina fue contundente: nunca había escuchado hablar de él y tampoco lo recordaba en fotografías junto a Natalia.
“Me tomó por sorpresa, nunca me había hablado de él y tampoco lo había visto en ninguna foto”, afirmó.
Esa declaración refuerza la hipótesis de que el vínculo entre Natalia y el ciudadano británico no era una relación conocida por su círculo más cercano, lo que añade una capa adicional de misterio a las circunstancias que rodearon los hechos del 18 de junio de 2026 en el apartamento del edificio Morph.