Redacción
Juan Sebastián Sosa
Este martes 23 de junio, el activista colombiano Beto Coral, cuyo nombre completo es Franklin Humberto Coral Garrido, habló por primera vez desde su detención en Estados Unidos. Lo hizo en entrevista con el periodista Daniel Coronell para el programa Reporte Coronell, de Caracol Radio, y desde allí reveló su estado actual, las condiciones bajo las que ha permanecido bajo custodia y su posición frente al proceso migratorio que enfrenta.
Coral lleva una semana detenido tras su arresto en Phoenix, Arizona. Desde entonces fue trasladado seis veces entre distintos centros de detención y se encuentra actualmente en el Centro Louisiana, una instalación del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) que funciona como escala previa a la deportación. El activista es cercano al Gobierno del presidente Gustavo Petro y asegura que su detención responde a una persecución política.

Beto Coral asegura que su caso es de persecución política
En diálogo con el Reporte Coronell, Coral fue directo sobre el origen de su detención. Según relató, en el momento de su captura los agentes del cuerpo especial HSI le mostraron un memorando firmado por el secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, que ordenaba su arresto por socavar la política exterior de ese país al hacer campaña contra un aliado del gobierno estadounidense.
El activista dijo que alcanzó a ver el nombre de Rubio en el documento, pero no pudo leer su contenido completo. Lo que sí llamó su atención fue la actitud de los propios agentes que lo detenían.
“Lo que me resulta escabroso para mí es que, en el trayecto de mi casa al centro de detención en Phoenix, el agente del HSI me preguntó qué era lo que yo había hecho”, relató.
Coral rechazó que su activismo tenga alguna relación con asuntos internos de Estados Unidos. Recordó que solicitó asilo político en 2016 y que desde entonces cuenta con permiso legal para ingresar al país. Aseguró que durante esos años mantuvo un comportamiento ejemplar y que su activismo se concentró exclusivamente en temas relacionados con Colombia.

“Nada que tenga que ver con la política interna de Estados Unidos tampoco”, afirmó. A partir de ese argumento, insistió en que su situación encaja con una persecución política.
“Mi caso encaja perfectamente con lo que es una persecución política”, sostuvo ante Coronell.
También informó que abogados que lograron contactarlo le transmitieron una lectura positiva de su situación jurídica. Según Coral, esos profesionales le dijeron que “todo esto que está sucediendo es absurdo y que tengo un caso para ganar de forma inmediata”.
Las denuncias sobre traslados, agresiones y privación de derechos
Coral encadenó ante Reporte Coronell una serie de denuncias sobre las condiciones en que se han desarrollado su detención y sus traslados. Sus palabras apuntan a un conjunto de presuntas violaciones a sus derechos desde el primer momento en que quedó bajo custodia.
“Hasta hoy a mí me han violado todos, todos los derechos habidos y por haber”, afirmó. “A mí no me han leído los cargos. A mí no me han leído mis derechos tampoco”, agregó.
El activista sostuvo que lo detuvieron sin orden judicial, únicamente con la orden discrecional de Marco Rubio, y que pasó tres días sin poder realizar llamadas y dos días sin recibir alimentos. Uno de los traslados, desde Phoenix hasta El Paso, duró más de 10 horas mientras permanecía esposado de pies, cintura y manos.

Además, denunció que fue agredido físicamente en Florence, Arizona, y que agentes de ICE le quitaron pertenencias y documentos que considera claves para su defensa. Entre esos papeles mencionó registros sobre su permanencia legal en el país, sus documentos de asilo y otros relacionados con su padre y la DEA.
Los seis traslados en una semana también le impidieron acceder a asesoría legal durante días, una situación que, según él, afecta directamente sus posibilidades de preparar su defensa antes de la audiencia prevista para el martes 30 de junio de 2026 ante un juez de inmigración en El Paso, Texas. El problema es que actualmente se encuentra en Louisiana y no sabe si podrá desplazarse a tiempo.
¿Por qué Beto Coral se niega a firmar su autodeportación?
Uno de los puntos centrales de la entrevista con Reporte Coronell fue la presión que, según Coral, recibe para que firme su autodeportación. El activista fue enfático en su rechazo y explicó las razones por las que no está dispuesto a hacerlo.
“Estoy completamente seguro que lo que quieren es que yo firme”, le dijo a Coronell. Según relató, esa posibilidad no solo proviene de las autoridades migratorias, sino que también ha surgido dentro de su propio entorno familiar, aunque no dio más detalles al respecto.
Para Coral, firmar ese documento equivaldría a admitir una culpa que no existe. Fue claro en su posición ante el periodista. “Yo no he cometido ningún delito (…) Pensar distinto no es un delito”, afirmó.
Luego advirtió que cualquier firma que llegue a estampar en ese contexto no puede considerarse voluntaria. “Cualquier firma que llegue a poner va a ser mediante constreñimiento, tortura o algún movimiento ilegal por parte de las personas que me tienen aquí”, declaró.
La audiencia del 30 de junio en El Paso representa su principal oportunidad para defender su caso ante un juez. Reporte Coronell señaló que la única forma de evitar esa instancia judicial sería que Coral firmara su autodeportación, lo que hace aún más comprensible su negativa a hacerlo mientras confía en que su situación migratoria puede resolverse a su favor.
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