Redacción
Angélica González
En medio del aumento del estrés, el cansancio persistente y la aceleración diaria, cada vez más personas buscan herramientas accesibles para cuidar su salud mental y física. Entre las más respaldadas por especialistas en bienestar y neurociencias está la respiración consciente, una práctica sencilla que puede transformar el sueño, aumentar la energía y mejorar la capacidad para enfrentar situaciones difíciles.
Expertos citados por Real Simple coinciden en que dedicar solo unos minutos al día a observar y dirigir la respiración genera cambios reales en el cuerpo y el cerebro, con beneficios medibles a nivel fisiológico y emocional.
¿Qué es la respiración consciente?
Aunque respirar es una función automática, no siempre se hace de forma eficiente. La terapeuta de respiración funcional Alissa Powell explicó a Real Simple que “todos saben respirar, pero no todos respiran bien”. Los malos hábitos pueden alterar el equilibrio entre oxígeno y dióxido de carbono, lo que se asocia a problemas crónicos de salud.
Por su parte, Jessica Maguire, educadora del sistema nervioso y conferencista TEDx, señala que la respiración consciente implica ajustar deliberadamente los patrones respiratorios para influir en el sistema nervioso y el bienestar general. Esto incluye técnicas suaves, como respiraciones lentas y profundas, y métodos más activos que ayudan a liberar cargas emocionales y recuperar energía.
Un estudio publicado en Frontiers in Human Neuroscience mostró que cinco minutos de respiración lenta y profunda aumentan la coherencia cardíaca y activan áreas cerebrales relacionadas con el bienestar emocional, reduciendo la ansiedad y mejorando la regulación emocional.
Cómo impacta la respiración consciente en el estrés y el sueño
Uno de los primeros cambios que se reportan con la práctica regular es la disminución del estrés. Según Maguire, la respiración consciente fortalece el llamado tono vagal, que mejora la comunicación entre el cerebro y el resto del cuerpo, aumentando la capacidad de adaptación frente a episodios desafiantes.
Powell añade que un patrón respiratorio adecuado también favorece un sueño más profundo y reparador. Realizar ejercicios de respiración profunda antes de acostarse puede marcar la diferencia en personas con insomnio o descanso fragmentado.
Más beneficios: neuroplasticidad, energía y funciones biológicas
La constancia en esta práctica no solo ayuda a relajarse. Maguire resalta que la respiración consciente impulsa la neuroplasticidad, es decir, la capacidad del cerebro para adaptarse y reconfigurarse. Esto fortalece las vías neuronales asociadas a la calma y la resiliencia.
Además, los especialistas han observado mejoras en:
• Concentración y claridad mental.
• Liberación de tensiones acumuladas.
• Reducción de la presión arterial.
• Mayor energía celular.
• Incremento de la resistencia física.
Ejercicios de respiración consciente
Integrar la respiración consciente en la rutina diaria es más fácil de lo que parece. Estas son algunas pautas sugeridas por los expertos:
• Observar la respiración natural durante algunos minutos al día, en momentos tranquilos.
• Contar las respiraciones por minuto:
• Más de 16 puede estar relacionado con ansiedad.
• Menos de 10 podría indicar baja energía.
• Ejercicio 4-7-8:
• Inhala 4 segundos.
• Retén el aire 7 segundos.
• Exhala lentamente durante 8 segundos.
• Corregir hábitos como respirar por la boca o contener la respiración sin notarlo.
La respiración consciente no requiere equipos ni grandes inversiones de tiempo. Solo unos minutos al día pueden convertirse en una poderosa herramienta para reducir el estrés, dormir mejor y fortalecer el cerebro.
Comparte en: