Redacción
Juan Sebastián Sosa
Iván Mejía, una de las voces más respetadas y polémicas del periodismo deportivo colombiano, rompió el silencio sobre las verdaderas razones que lo llevaron a retirarse de los medios. En una conversación con Rafael Villegas en el programa Agradable y Claro, reveló detalles inéditos de su experiencia en el programa El Pulso del Fútbol, uno de los espacios radiales más escuchados en Colombia.
El periodista explicó que su retiro obedeció al cansancio profesional y también al ambiente difícil que vivía trabajando con César Augusto Londoño. Según Mejía, la relación entre ambos se deterioró hasta el punto de hacerle insostenible continuar en el programa que ayudó a consolidar.
“Creo que tomé el momento justo para irme. Una de las cosas por las que me fui es que estaba ‘mamado’ de hacer El Pulso con (César Augusto) Londoño. Estaba absolutamente aburrido de tener que soportar esa lambonería, ese ‘lameculismo’ permanente, esa falta de posición y ese deseo de estar atravesado a toda hora, no lo soportaba”, afirmó tajantemente.
Mejía también contó que la decisión se concretó durante la cobertura del Mundial de Rusia 2018. “Vamos al Mundial de Rusia 2018 y el último día del partido Croacia-Francia, la final, en plena preparación con mis compañeros yo dije: ‘no quiero volver a esto. Esta ha sido mi última transmisión desde un estadio. No más’”, relató.
Desde entonces, supo que no volvería a los micrófonos ni a los estadios. Y así fue. Su decisión fue firme y definitiva, marcada por un punto de quiebre emocional y profesional que, según él, ya no tenía reversa.

“Me cansé de la presión y las amenazas”: la fuerte denuncia de Mejía
Además del ambiente con Londoño, Iván Mejía denunció que su colega actuaba como intermediario de mensajes de los directivos. Esta situación, aseguró, aumentó la tensión y el malestar durante sus últimos meses en Caracol Radio, lo que terminó por convencerlo de retirarse definitivamente del periodismo.
“A los tres o cuatro meses (del Mundial) estaba aburrido. Dije: ‘Esto no va’. Se me está convirtiendo en un drama cada programa, tener que aguantarme a este muchachito insolente, ‘sobando chaqueta’, trayéndome mensajes de directivos amenazándome, cosa muy grave”, denunció.
Según Mejía, esos mensajes eran presiones que buscaban modificar su discurso en el programa, algo con lo que él nunca estuvo de acuerdo. Para él, esa dinámica comprometía su libertad editorial y su credibilidad frente a los oyentes.
Ante ese panorama, tomó una decisión de vida: dejar de trabajar. “Dije: ‘no más, me voy. Me quiero ir’”, contó. Y recordó que siempre ha actuado de la misma manera ante los momentos definitivos: con determinación y sin mirar atrás.
“Como lo hice toda mi vida, tomé decisiones. Un día dije que me retiro de los estadios, un día dije que me retiro del periodismo, un día que me separo, un día dije que me voy de Bogotá y un día dije que no trabajo más y no trabajé más. Son decisiones de vida, yo las tomo y las cumplo”, concluyó.
El apodo “sepulturero” y el conflicto que no se superó
Iván Mejía no se guardó nada al referirse a César Augusto Londoño. Además de criticarlo como colega, lo ha apodado como “el sepulturero” de varios espacios radiales históricos. Según él, Londoño no solo no mantuvo el legado de programas como Todo Fútbol y El Carrusel, sino que los deterioró hasta hacerlos irreconocibles.
Para Mejía, lo que ocurre actualmente con El Pulso del Fútbol es prueba de ello. Aunque el programa sigue al aire, con Londoño como director, su esencia ha cambiado completamente, y eso lo atribuye a las decisiones editoriales tomadas tras su salida.
Londoño, por su parte, ha respondido que no sepultó nada y que las circunstancias cambiaron. Sin embargo, Mejía ha sido enfático en que no se sintió respetado como fundador y que no comparte el rumbo actual del programa que él ayudó a consolidar.
“Él se convirtió en vocero de directivos amenazándome”, reiteró en la entrevista, dejando claro que su molestia no es nueva ni pasajera. Para él, lo que ocurrió fue una traición profesional que alteró su bienestar y lo alejó definitivamente de los medios.
La tensión entre ambos continúa viva en redes sociales, donde Mejía sigue lanzando críticas y Londoño se defiende esporádicamente. Lo que queda claro es que, aunque ya no comparten micrófono, el conflicto entre estas dos figuras sigue siendo parte del debate en el periodismo deportivo colombiano.
Comparte en: