Redacción Angélica González

La muerte de Germán Vargas Lleras reabrió un debate público después de que la esotérica Sofía del Güercio asegurara, en una entrevista con Daniel Muñoz en La Red Viral, que el exlíder político habría sido víctima de una “cadena de brujería” y magia negra que, según ella, se extendió durante años y habría influido en su deterioro físico y emocional.

 

 

La advertencia: “Él tenía que ser presidente”

 

Según la lectura del tarot presentada por la vidente, alrededor de Vargas Lleras existía una “energía extrañamente pesada” que habría bloqueado su ascenso político. Del Güercio afirmó que las cartas mostraron acumulación de traiciones, obstáculos y fuerzas oscuras, relacionando episodios públicos —la carta bomba de 2002, el tumor cerebral detectado en 2016 y las derrotas electorales, incluida la del 2018— como elementos conectados por un supuesto trabajo espiritual sistemático. “Eso no fue casualidad”, aseguró la entrevistada.

 

 

La descripción de los rituales y la acusación más polémica

 

En la parte más polémica de la entrevista, Sofía del Güercio describió supuestos métodos de magia negra utilizados contra el político: “muñecos de cera bautizados”, objetos extraídos de cementerios e incluso afirmó que se pagan grasas y órganos humanos para rituales. La esotérica sostuvo que esos trabajos habrían minado lentamente la energía vital de Vargas Lleras, llegando a quitarle “hasta las ganas de vivir” y provocando un desgaste que los médicos no pudieron revertir.

 

 

Riesgos y alcance: la “maldición” que podría trascender

 

La lectura terminó con una advertencia inquietante: la energía oscura, dijo Del Güercio, no habría terminado con la muerte del exvicepresidente y podría afectar a su entorno familiar si no se realiza un “desate espiritual”. La bruja incluso ofreció su ayuda a la familia sin cobrar, proponiendo orientar el proceso para “desatar” la supuesta maldición.

 

 

 

 

 

Por qué las declaraciones generan polémica

 

 

Las declaraciones de Sofía del Güercio generan polémica porque atribuir causas médicas o políticas a rituales esotéricos carece de evidencia verificable y puede fomentar desinformación; además, mezclar creencias personales con hechos públicos puede revictimizar a familiares y distorsionar las explicaciones reales. Aunque las prácticas esotéricas son tradición cultural, el debate público exige separar interpretación simbólica de hechos comprobables.

 

Para consumir esta noticia con criterio, diferencie opinión de evidencia (las lecturas de tarot son interpretaciones subjetivas y las causas médicas requieren fuentes forenses o médicas), verifique antes de compartir con pronunciamientos oficiales y trate el tema con sensibilidad, respetando el duelo y la dignidad de los involucrados.

 

 

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