Redacción
Juan Sebastián Sosa
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México (FGJCDMX) confirmó la noche de este miércoles 29 de abril la captura de Érika María Guadalupe Herrera Corián, señalada como la principal sospechosa del feminicidio de Carolina Flores, exreina de belleza de 27 años.
La detención se logró en coordinación con autoridades de Venezuela, país al que la mujer había huido apenas un día después de cometido el crimen, el pasado 15 de abril en el reconocido barrio de Polanco, en Ciudad de México.
El caso conmocionó a México desde que se conocieron los detalles del crimen: una mujer asesinada a tiros dentro de su propio apartamento, con su esposo y su bebé de ocho meses presentes, presuntamente a manos de su propia suegra. Ahora, con la captura de Érika Herrera en Caracas, las autoridades mexicanas avanzan en los trámites necesarios para concretar su extradición y llevarla a juicio.

¿Cómo fue el asesinato de Carolina Flores en Polanco?
Carolina Flores fue asesinada el 15 de abril de 2026 en su apartamento ubicado en la zona de Polanco, en la alcaldía Miguel Hidalgo de Ciudad de México. De acuerdo con la información conocida, recibió seis disparos de arma de fuego calibre 9 milímetros, presuntamente efectuados por su suegra, Érika María Guadalupe Herrera Corián, dentro de la vivienda. El crimen ocurrió sin que, según el guardia de seguridad nocturno del edificio, se escucharan detonaciones ni ruidos inusuales.
Un video filtrado a medios locales siete días después, el 22 de abril, mostró el momento en que se cometió el asesinato. En ese metraje de 45 segundos se ve a Carolina Flores y a Érika Herrera tener un intercambio de palabras. Luego, la modelo se dirige a una habitación y su suegra va detrás de ella. Salen del cuadro de la cámara y se escuchan seis detonaciones y varios gritos.
El esposo de Carolina, identificado como Alejandro N, aparece en el video cargando al hijo de ambos —un bebé de ocho meses— y se dirige hacia la habitación donde entraron las dos mujeres. Las imágenes lo muestran de espaldas frente a la puerta, interrogando a su madre: “¿Qué hiciste, loca?”. La respuesta de Érika Herrera, registrada en el video, fue escalofriante: “Nada, es que me hizo enojar”.
El intercambio continuó. Alejandro N le reclamó: “¿Qué te pasa, loca? Es mi familia”. Y su madre le respondió: “Tu familia es mía. Tú eres mío y ella te robó”. Tras esas palabras, Érika Herrera abandonó sola el cuarto al que había entrado junto a Carolina Flores.
Reyna Flores Molina, madre de Carolina, contó en una entrevista con Univisión que nunca percibió señales de que su consuegra pudiera llegar a hacerle daño a su hija. Sin embargo, relató que los problemas comenzaron desde que la pareja se mudó a Ciudad de México en diciembre pasado, tras vivir en Ensenada, en Baja California, junto a la suegra: “Sí, me comentaba cada que tenían algún tipo de malentendido. Todo empezó a agravarse cuando ella iba a tener a su bebé”, reveló Flores ante el medio citado.
¿Cómo huyó Érika Herrera de México tras el feminicidio de Carolina Flores?
Según la reconstrucción difundida por el periodista Carlos Jiménez, Érika Herrera actuó con rapidez y frialdad tras cometer el crimen. Luego del ataque, dejó el arma en la cocina del apartamento y se dirigió a una de las habitaciones, donde tenía las maletas con las que había llegado desde Baja California. Recogió sus pertenencias, pidió un taxi y permaneció dentro del inmueble mientras el vehículo llegaba, sin mostrar signos evidentes de alteración.
Minutos después bajó con el equipaje, lo acomodó en la parte trasera del taxi y abandonó el lugar sin que nadie la detuviera. Ese mismo día, el 15 de abril, se perdió su rastro. Las investigaciones de la FGJCDMX establecieron que salió de México el 16 de abril, un día después del crimen, con escala en Panamá antes de llegar a Caracas, capital de Venezuela.
El tiempo que tardó el esposo de Carolina en hacer la denuncia ha generado preguntas entre las autoridades y la opinión pública. Alejandro N no se presentó ante la Fiscalía hasta el día siguiente al crimen, lo que, según los investigadores, pudo haberle dado a su madre margen para escapar. Las autoridades aclararon que ese retraso no implica necesariamente que él esté involucrado en el feminicidio, pero sí ha sido uno de los elementos que rodean las dudas del caso.
El guardia de seguridad nocturno del edificio declaró ante las autoridades no haber escuchado detonaciones ni ruidos inusuales durante la noche del crimen, lo que se convirtió en otra de las incógnitas que rodean la investigación. Ese silencio inexplicable, sumado al retraso en la denuncia, ha mantenido viva la indignación en México en torno a este caso que es investigado como feminicidio.
La orden de aprehensión contra Érika Herrera fue obtenida el 17 de abril de 2026, un día después de presentada la denuncia formal, ante un juez de control. A partir de ese momento, la FGJCDMX trabajó en coordinación con la Fiscalía General de la República (FGR) del Gobierno de México para gestionar una Notificación Roja de la Organización Internacional de Policía Criminal (Interpol), lo que permitió rastrear a la mujer hasta Venezuela.
Captura en Venezuela y próximos pasos para la extradición de Érika Herrera
Érika María Guadalupe Herrera Corián fue detenida el viernes 24 de abril en Caracas por el delito de resistencia a la autoridad, según informó el Ministerio Público. Actualmente permanece recluida en instalaciones de Interpol en la capital venezolana, de acuerdo con lo reportado por el noticiero mexicano N+, mientras avanzan los trámites formales de extradición hacia México.
La FGJCDMX confirmó en un comunicado oficial que “la persona detenida se encuentra bajo custodia de las autoridades de ese país [Venezuela], en tanto se realizan las gestiones necesarias para formalizar su extradición a México”. El ente investigador agradeció la colaboración de todas las instancias involucradas en la localización y captura de la imputada.
La extradición de una persona desde Venezuela hacia México implica un proceso diplomático y judicial que puede tomar tiempo, pero la existencia de la Notificación Roja de Interpol y la coordinación ya establecida entre ambos países son factores que facilitan el avance del trámite. Las autoridades mexicanas no han dado un plazo específico para concretar el traslado.
El caso de Carolina Flores ha generado una indignación generalizada en México. La imagen de una joven exreina de belleza asesinada dentro de su propio hogar, con su bebé presente y presuntamente a manos de su suegra, tocó una fibra profunda en la sociedad mexicana, que sigue de cerca cada desarrollo de la investigación.
Con la captura de Érika Herrera, la FGJCDMX da un paso determinante hacia el cierre judicial del caso. Sin embargo, quedan preguntas abiertas que el proceso penal deberá responder: el móvil exacto del crimen, el papel que jugó la dinámica familiar en los meses previos y las circunstancias que rodearon las horas posteriores al asesinato de Carolina Flores.
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