Redacción
Juan Sebastián Sosa
A Junior de Barranquilla le bastó el partido de ida en la final de la Liga BetPlay 2025‑II para consagrarse campeón del fútbol colombiano. En ese juego, el club tiburón venció 3‑0 a Deportes Tolima, y con un marcador global de 4‑0 tras imponerse 1‑0 en Ibagué, alcanzó su estrella número 11.
Este título no solo otorga gloria deportiva, sino también ingresos económicos importantes para las finanzas del club. Los premios se dividen en varias fuentes principales que benefician directamente al campeón y ayudan a garantizar la operatividad del equipo en el mediano plazo.
El primer ingreso corresponde al incentivo directo que entrega Dimayor por haber ganado la liga. En el caso colombiano, ese monto asciende a 260.000 dólares (aproximadamente $988.520.239). Esta cantidad representa el premio base por conquistar la temporada.
A este se suma el aporte de Conmebol para clubes campeones de ligas afiliadas. En Colombia, ese incentivo es de 500.000 dólares (aproximadamente $1.901.000.460), resultado de la distribución de un millón de dólares asignado al país dividido entre los dos torneos del año.
Además del premio nacional y continental, Junior recibirá otro aporte por clasificar directamente a la fase de grupos de la Copa Libertadores, lo cual genera cerca de 3 millones de dólares por concepto de participación en ese torneo internacional.
En total, sumando incentivos y premios, Junior aseguró alrededor de 3,76 millones de dólares, una cifra cercana a los 14.000 millones de pesos colombianos al cambio actual, recurso que será clave para fortalecer la nómina, refuerzos y operaciones del club.
¿Cómo se compara el premio colombiano con el resto de Sudamérica?
Si se excluyen los incentivos internacionales de Conmebol, el ingreso que ofrece Dimayor como premio base por ser campeón se ubica entre los más bajos del continente. En contraste, Brasil lidera ampliamente este apartado con su liga nacional.
Por ejemplo, el campeón del Brasileirao 2025, Flamengo, recibió 10 millones de dólares por ganar el torneo, una cifra que supera por mucho el premio base colombiano de 260.000 dólares. Esta diferencia marca una gran brecha entre el fútbol colombiano y el brasileño en términos económicos.
De hecho, el portal OneFootball señaló que Flamengo ganó alrededor de US$10 millones, lo que significa que obtuvo US$9,5 millones más que Junior solo por ser campeón de su liga, sin contar los beneficios internacionales.
Uruguay también ofrece premios de siete cifras: su campeón recibe 1 millón de dólares. Más abajo en la tabla, Perú entrega 650.000 dólares, Chile 600.000 dólares, y Argentina 500.000 dólares al campeón de su liga local.
En este contexto, Colombia se ubica en el séptimo lugar entre los países sudamericanos, con sus 260.000 dólares como premio base. Por debajo están Ecuador, con 200.000 dólares, y Paraguay, con 128.000 dólares.
Estas diferencias reflejan las disparidades económicas entre las ligas del continente, donde el mercado del fútbol brasileño destaca por su capacidad de atraer mayores inversiones y recompensar más a sus clubes campeones.
Comparte en: