Redacción Juan Sebastián Sosa

Lili Pink, la reconocida cadena de ropa interior femenina, está en el centro de una investigación de la Fiscalía General de la Nación por presuntos delitos de lavado de activos, contrabando y enriquecimiento ilícito. 

 

El ente investigador reveló que la marca habría sido utilizada como fachada para mover recursos de origen ilícito a través de una red de empresas fantasma. En medio de esa polémica, un creador de contenido que trabajó en la compañía salió a contar su experiencia, y los detalles que describió encendieron las redes sociales.

 

El testimonio del influencer Miller Arango Aguilar llegó justo después de que la Fiscalía hiciera públicos los detalles de la presunta operación criminal. Arango, quien trabajó en Lili Pink antes de dedicarse a la creación de contenido, describió un esquema de pago que, según él mismo, le generó sospechas desde el primer momento y que hoy cobra un nuevo significado a la luz de las investigaciones.

 

Influencer reveló la extraña forma en que Lili Pink le pagaba su salario cuando trabajó en la marca

 

¿Qué encontró la Fiscalía en la investigación contra Lili Pink?

 

La Fiscalía General de la Nación reveló que, al interior de Lili Pink Colombia, se habría estructurado una red criminal de alcance transnacional. Según el ente investigador, la presunta operación se sostenía sobre un esquema compuesto por importadoras, comercializadoras y sociedades de papel que permitían ingresar mercancía al país de manera irregular.

 

De acuerdo con la Fiscalía, entre los productos que ingresaban de forma ilícita había prendas de vestir, juguetes y cosméticos, los cuales luego eran distribuidos en el mercado nacional. El objetivo, según las autoridades, era “dar apariencia de legalidad a la operación” y disimular el origen ilícito del dinero que movía toda la cadena.

 

Las maniobras identificadas por los investigadores incluían, según la Fiscalía, acciones “orientadas a disimular el control aduanero, fragmentar transacciones, simular relaciones comerciales y dificultar la trazabilidad del dinero, facilitando su incorporación al sistema económico formal”. En otras palabras, se buscaba que el dinero sucio pareciera dinero limpio ante el sistema financiero.

 

 

 

Las cifras que entregó la Fiscalía son contundentes: el ente investigador encontró presunto lavado de activos por 730 mil millones de pesos, enriquecimiento ilícito por más de 430 mil millones de pesos, y aprehensiones de mercancía por parte de la Dirección de Impuestos y Aduanas Nacionales (DIAN) valoradas en más de 54 mil millones de pesos. Además, el posible contrabando superaría los 75 mil millones de pesos.

 

Como resultado de las investigaciones, un juez de control de garantías de Bogotá emitió varias órdenes de captura con fines de imputación y medida de aseguramiento contra presuntos integrantes de la red. La Fiscalía informó que esas capturas están en proceso de materialización y judicialización, y que además fueron incautados varios bienes que habrían sido utilizados para cometer los presuntos delitos.

 

El influencer que trabajó en Lili Pink y reveló los pagos irregulares que recibía

 

Tras conocerse los detalles de la investigación, el creador de contenido Miller Arango Aguilar publicó un video en sus redes sociales contando su experiencia laboral dentro de la compañía. Su relato llamó la atención porque incluyó detalles sobre la forma en que le pagaban su salario, una práctica que en su momento le generó extrañeza.

 

Arango arrancó su testimonio con una afirmación directa: “La peor marca en la que yo he trabajado en Colombia se llama Lily Pink. Y antes de yo ser creador de contenido trabajaba como la mayoría de los colombianos, en una oficina sentado”. Con esa introducción, el influencer contextualizó su relación con la empresa antes de entrar en los detalles más llamativos.

 

El creador de contenido explicó que se desempeñó como ingeniero de sistemas en las instalaciones de la marca, ubicadas en la calle 280 de Bogotá, casi a las afueras de la ciudad en dirección a Chía. Según contó, su salario era de 3 millones 200 mil pesos, pero la forma en que lo recibía resultó ser inusual desde el principio.

 

  

El punto que más generó reacciones fue el que describió la estructura del pago. Según Arango: “Dos millones nada más me ingresaban legalmente. El otro $1′200.000 me lo depositaban (...) no sé ni cómo llamarlo, simplemente me lo depositaban. Claro, me imagino que, por impuestos o liquidación, pues ellos no respondían por eso”. Ese monto que no ingresaba por los canales formales era, según él, una práctica que la empresa no explicaba ni justificaba ante sus empleados.

 

A la luz de la investigación en curso, ese relato adquiere una nueva dimensión. Aunque Arango no hizo acusaciones directas ni afirmó que ese esquema hiciera parte de la red investigada, su testimonio aportó un elemento concreto al debate público sobre las prácticas internas de la compañía.

 

Las otras denuncias del influencer: horarios, ambiente laboral y el mensaje de su exjefa

 

Además de los pagos irregulares, Miller Arango describió otras situaciones que, según él, hicieron de Lili Pink su peor experiencia laboral. En su video, enumeró varios aspectos que combinaban condiciones laborales exigentes con un ambiente de trabajo que calificó como poco saludable.

 

En cuanto a los horarios, Arango fue claro: “Tras de que la empresa queda casi saliendo de Bogotá, me tocaba llegar a las 7 de la mañana. No había un horario de salida”. Para él, esa combinación de lejanía geográfica y jornadas sin límite definido representaba una carga importante para los trabajadores.

 

Sobre las relaciones internas, el influencer cuestionó lo que llamó “la parte relacional entre lo comercial y lo operativo”, y afirmó que para él esa articulación “no existía”. El ambiente laboral lo describió como un entorno de competencia interna, con “cada uno luchando para llevarse galardones”, en lugar de un trabajo en equipo.

 

Al cierre de su video, Arango aclaró el propósito de su testimonio y dejó en claro que sus palabras se enmarcan en el contexto del escándalo judicial: “Todo esto se los cuento porque es la peor empresa en la que yo he trabajado. Y sí, el día de hoy el CTI ha entrado a fiscalizarle, a revisarle y dicen que hasta expropiarle más de trescientas tiendas que ellos tienen en el país. Todo esto que digo es presuntamente. Y como me dijo la jefe hace cuatro años: buena suerte”.

 

Esa última frase, que el creador de contenido retomó de una exjefa, cerró el relato con un tono que las redes interpretaron como irónico. El video se viralizó rápidamente y generó cientos de reacciones, en medio de un momento en el que el nombre de Lili Pink domina la conversación pública en Colombia.

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