Redacción
admin
A sus 93 años, el padre Diego Jaramillo Cuartas continúa siendo una de las figuras más influyentes del catolicismo en Colombia. Nacido el 19 de mayo de 1932 en Yarumal, Antioquia, este sacerdote eudista ha dedicado su vida al servicio social, la comunicación espiritual y la educación, consolidando un legado que trasciende generaciones.
Desde 1992, tras la muerte del padre Rafael García Herreros, Diego Jaramillo asumió la dirección del programa ‘El Minuto de Dios’, convirtiéndose en el rostro y la voz diaria que acompaña a millones de colombianos con su tradicional mensaje antes de los noticieros. Su frase característica, “Dios mío, en tus manos colocamos este día que ya pasó y la noche que llega”, es parte del imaginario colectivo del país.
Un líder que combina fe y acción social
La historia del padre Jaramillo está profundamente ligada a la evolución de la Corporación Organización Minuto de Dios, entidad que preside desde hace décadas y que lidera proyectos de vivienda, desarrollo comunitario, medios de comunicación y educación. Bajo su liderazgo, surgieron iniciativas como la Universidad Minuto de Dios (UNIMINUTO), emisoras radiales y canales digitales con contenido social y espiritual.
Además de su labor pastoral, ha sido profesor universitario y autor de más de 100 libros, centrados en temas de teología, espiritualidad y desarrollo humano. Por su trayectoria, ha recibido reconocimientos como la Orden del Congreso de la República y la Condecoración Simón Bolívar del Ministerio de Educación Nacional.
Una vocación temprana marcada por la comunicación
Desde joven, Diego Jaramillo mostró interés por la vida religiosa. Estudió en el Seminario de Santa Rosa de Osos y más tarde en la Pontificia Universidad Javeriana y el Instituto Católico de París, formaciones que marcaron su estilo claro y pedagógico al comunicar temas espirituales.
Ya en los años 60, comenzó a colaborar en televisión con el padre García Herreros y, en 1970, fue nombrado subdirector de la Corporación Minuto de Dios. Su presencia en la pantalla se fue consolidando gracias a un estilo comunicativo cercano, pausado y directo que lo distinguió entre los líderes religiosos del país.
Así lucía el padre Jaramillo en sus inicios
Las fotografías de archivo muestran a un joven Diego Jaramillo con sotana negra, mirada serena y una expresión firme. Su rostro apareció por primera vez en televisión en blanco y negro, y desde entonces su mensaje ha llegado a millones de hogares colombianos por más de seis décadas.
En ese entonces ya lideraba proyectos sociales, acompañaba comunidades vulnerables y trabajaba junto al padre García Herreros en la construcción de soluciones de vivienda. Su carisma y cercanía lo convirtieron en un referente más allá del púlpito.
Un legado que sigue vigente a los 93 años
Hoy, el padre Diego Jaramillo sigue escribiendo, enseñando y participando activamente en las iniciativas de la organización que dirige. Para muchos, su papel ha sido clave en momentos de crisis, duelo o transformación personal, gracias a su capacidad de traducir la fe en mensajes sencillos y esperanzadores.
A sus 93 años, su voz sigue presente en la televisión colombiana y su trabajo continúa impactando en áreas como educación, medios, desarrollo comunitario y espiritualidad. Su historia es una muestra de cómo la fe puede ser también una forma de acción concreta y compromiso con los demás.
Comparte en: