Redacción
Juan Sebastián Sosa
El caso de Zulma Guzmán Castro, investigada por el envenenamiento con talio de dos menores, sigue tomando fuerza con nuevos hallazgos que agravan su situación judicial. Mientras en Londres se analiza la solicitud de extradición presentada por Colombia, la Fiscalía General de la Nación continúa recopilando pruebas que apuntan a un posible patrón en los hechos.
De acuerdo con información revelada por El Tiempo, en las últimas semanas se identificaron al menos dos nuevas posibles víctimas relacionadas con envíos sospechosos realizados entre finales de 2024 y comienzos de 2025. Estas personas estarían dentro del círculo cercano de la empresaria y habrían recibido paquetes con alimentos presuntamente contaminados.
Entre las nuevas víctimas figuran una excuñada de Guzmán y una modelo colombiana, lo que amplía el alcance de la investigación y refuerza la hipótesis de que no se trataría de hechos aislados. La Fiscalía analiza estos casos como parte de una posible cadena de eventos con características similares.
Este nuevo capítulo convierte el proceso en uno de los más complejos en materia de envenenamiento registrados recientemente en el país, tanto por la forma en que se habrían ejecutado los hechos como por el perfil de las víctimas.

Nuevas víctimas del caso talio: excuñada y modelo colombiana
Según la información conocida, una de las posibles víctimas es Elvira Restrepo, hermana del exesposo de Guzmán. La mujer habría recibido en enero de 2025 un paquete con chocolates presuntamente contaminados con talio, el mismo día en que coincidió con la empresaria en un evento de egresados de la Universidad de los Andes.
La afectada alcanzó a consumir parte del producto y posteriormente presentó síntomas de intoxicación, lo que encendió las alertas dentro de la investigación. Este caso se convirtió en una pieza clave para establecer posibles conexiones entre los distintos envíos.
La segunda víctima sería Catalina Ramírez, una modelo colombiana vinculada socialmente con el economista Juan de Bedout, padre de las dos menores fallecidas. En su caso, el paquete también contenía chocolates y habría sido enviado en mayo de 2025.
Las autoridades han tenido dificultades para ubicar a la modelo, ya que el apartamento donde se realizó la entrega se encontraba en arriendo y su propietaria reside fuera del país. Según documentos citados por El Tiempo, no fue posible establecer contacto con la mujer.
Estos dos casos refuerzan la línea investigativa que apunta a personas cercanas al entorno de Guzmán como posibles objetivos de los envíos.

Patrón de envíos con identidades falsas en investigación
Las indagaciones han permitido identificar un patrón repetido en la forma en que se realizaron los envíos. En ambos casos, los paquetes fueron enviados a través de aplicaciones de mensajería urbana utilizando identidades ficticias o prestadas.
Uno de los nombres utilizados fue el de Zenaida Pava Vargas, el mismo que aparece en el envío de las frambuesas envenenadas que habrían llegado al domicilio de Juan de Bedout y que terminaron siendo consumidas por las menores.
En el caso de la modelo, la entrega habría sido coordinada mediante una maniobra para desviar sospechas. Según documentos conocidos por El Tiempo, una mujer entregó un paquete a un domiciliario con la instrucción de hacerlo llegar “De parte de Daniel. Para Catalina”.
El odontólogo mencionado en la nota negó haber realizado el envío, aunque confirmó que atendió a Zulma Guzmán en fechas cercanas y que ella le habría comentado su intención de viajar a Argentina.
Este esquema, basado en el uso de terceros y datos falsos, ha sido clave para que las autoridades planteen la existencia de un método estructurado en la ejecución de los hechos.
Fiscalía evalúa posible cambio en el proceso contra Zulma Guzmán
Las nuevas evidencias recopiladas han llevado a la Fiscalía a considerar un cambio en la calificación del caso. Según documentos judiciales citados por El Tiempo, no se descarta solicitar a las autoridades británicas que Guzmán sea reconocida bajo una figura más grave, debido a la posible repetición de conductas.
El ente acusador sostiene que los elementos encontrados no solo muestran coincidencias en los envíos, sino también evidencias directas que vincularían a la empresaria con los hechos investigados.
De confirmarse esta hipótesis, el caso podría escalar a una dimensión mayor dentro del sistema judicial, al tratarse de múltiples víctimas en un periodo corto de tiempo.
Actualmente, Zulma Guzmán, de 54 años, es señalada como principal sospechosa en la afectación de al menos cuatro personas en menos de seis meses, mientras avanza el proceso de extradición desde Londres.
La investigación continúa en curso y se espera que en las próximas semanas se definan nuevas actuaciones judiciales que determinen el rumbo definitivo del caso.
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