Redacción
Juan Sebastián Sosa
La desaparición de Tatiana Hernández, una estudiante de Medicina de 23 años oriunda de Bogotá, ha generado angustia y desconcierto en el país. Desde el 13 de abril de 2025 no se tiene noticia de su paradero. La joven fue vista por última vez en la ciudad de Cartagena, donde se encontraba realizando actividades académicas.
El caso ha cobrado aún más relevancia por las similitudes con otra desaparición ocurrida en circunstancias extrañas: la de José Armando De la Cruz Hernández, estudiante de derecho originario de Magangué. Ambos desaparecieron un domingo por la tarde, en zonas cercanas al mar y con elementos en común que inquietan a las autoridades y a sus familias.
José fue visto por última vez el 26 de febrero de 2023, en el sector de La Tenaza, Avenida Santander, cuando se lanzó al mar para intentar rescatar a tres menores y una turista que pedían auxilio. A pesar del operativo desplegado, su cuerpo no ha sido encontrado.

Dos jóvenes, dos domingos, una misma ciudad
La madre del joven, Josefa Hernández, ha seguido muy de cerca el caso de Tatiana Hernández. En declaraciones recogidas por El Universal, expresó que encuentra “preocupantes similitudes” entre ambos casos. José llegó a la ciudad, así como Tatiana, para estudiar y trabajar.
En su relato, recuerda que, al llegar a Cartagena tras la desaparición de su hijo, intentó revisar las cámaras de seguridad de la zona. Sin embargo, las autoridades le informaron que no estaban funcionando ese día, un detalle que se repite también en el caso de Tatiana.
Las similitudes no terminan ahí. En ambos casos, la Armada Nacional desplegó operaciones de búsqueda por mar y tierra. Aunque se utilizaron buzos y equipos especializados, ninguno de los dos operativos arrojó resultados concluyentes.

La falta de resultados profundiza la incertidumbre
Uno de los aspectos más alarmantes para ambas familias es la ausencia total de pruebas físicas. En el caso de José Armando, las personas que también se lanzaron al mar pudieron ser rescatadas o sus cuerpos fueron encontrados al día siguiente. Sin embargo, en el caso del joven estudiante, no hubo rastro alguno.
Según su relato, esa tarde José De la Cruz y otro grupo de jóvenes se lanzaron al mar para ayudar a salvar a una turista y dos niños pequeños que gritaban para ser rescatados. La mujer y los menores nadaban en una zona prohibida para los bañistas.
“Si él se hubiera ahogado, su cuerpo habría flotado como el del otro muchacho que hallaron al siguiente día por El Laguito”, insistió su madre. Esta falta de evidencia refuerza la percepción de que la desaparición no fue un simple accidente.
Tatiana también desapareció sin dejar huella. Las autoridades no han confirmado si existen grabaciones útiles o testigos directos del momento en que se perdió su rastro. Esta falta de respuestas ha hecho que las comparaciones con el caso de José crezcan cada vez más.

¿Crimen o accidente? La hipótesis que pone los pelos de punta
Tras más de dos años de incertidumbre, la familia De la Cruz considera que la desaparición podría haber sido provocada. Josefa Hernández afirma que no descarta que su hijo haya sido raptado.
“En Cartagena debe haber alguna banda criminal, no es normal que la gente se pierda de esa manera. El mar siempre devuelve los cuerpos, pero de mi hijo no hay ni siquiera seguridad de que se ahogó”, aseguró. Su teoría es que José fue interceptado después de salir del agua, posiblemente confundido y sin saber a dónde ir.
Sobre Tatiana, aunque su caso es mucho más reciente, las dudas son similares. El hecho de que no existan pruebas contundentes ni testigos clave mantiene abierta la posibilidad de que haya sido víctima de un delito.
“No es raro que gente los rapten para aprovecharse de ellos. Mi hijo también se perdió un domingo por la tarde, como Tatiana”, señaló la madre.
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