Redacción
Juan Sebastián Sosa
La fórmula presidencial conformada por Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, exministro del Gobierno de Iván Duque, ha puesto sobre la mesa una de las propuestas más debatidas en campaña: la eliminación gradual del impuesto del 4x1.000, conocido técnicamente como Gravamen a los Movimientos Financieros (GMF).
La propuesta ha generado expectativa entre los colombianos, pero también escepticismo, dado que varios gobiernos anteriores intentaron desmontarlo sin lograrlo, pues se trata de un impuesto que le genera billonarios recursos a la nación y es fácil de recaudar.
El 4x1.000 cobra 4 pesos por cada 1.000 pesos que pasan por una transacción bancaria y en 2023 representó un recaudo de 14 billones de pesos, equivalente al 5 % del total recaudado ese año por el Estado. Esa cifra explica por qué, pese a las promesas, ningún gobierno ha dado el paso definitivo para eliminarlo. En entrevista con el medio especializado Valora Analitik, Restrepo detalló cómo planean abordarlo si llegan al poder.

¿Qué es el 4x1.000 y por qué es tan difícil eliminarlo en Colombia?
El Gravamen a los Movimientos Financieros nació como un impuesto temporal durante el gobierno de Andrés Pastrana en 1999, con una tarifa inicial del 2x1.000, es decir, el 0,2 % de cada transacción. Su propósito original fue financiar el salvamento de varios bancos en medio de la crisis financiera de finales de los años noventa.
Con el paso del tiempo, los gobiernos de Pastrana, Álvaro Uribe y Juan Manuel Santos fueron prorrogando su vigencia y aumentando la tarifa hasta llegar al 4 % actual. Lo que nació como una medida de emergencia se convirtió en una fuente fija de ingresos para el Estado. Una reforma del gobierno Santos terminó por volverlo permanente en el Estatuto Tributario, sellando su continuidad indefinida.
Hoy, el impuesto aplica a prácticamente todas las transacciones bancarias, aunque existen algunas excepciones. Las personas naturales, por ejemplo, pueden “marcar” una cuenta para que quede exenta del cobro, pero solo bajo ciertas condiciones establecidas por la ley. Más allá de eso, la gran mayoría de movimientos financieros en el país lo pagan.

Su principal ventaja para el fisco es la facilidad con la que se recauda: al estar integrado directamente al sistema bancario, no requiere gestión adicional por parte de las autoridades tributarias. Eso lo convierte en una fuente de ingresos prácticamente automática, lo que históricamente ha frenado cualquier intento serio de eliminarlo.
De la Espriella ha calificado este impuesto como “repelente” y argumenta que penaliza el uso del sistema financiero formal. Su campaña sostiene que desmontarlo, lejos de ser un problema, podría tener efectos positivos en la economía si se acompaña de una reducción del gasto público.
¿Cómo planea la campaña de De la Espriella desmontar el 4x1.000 paso a paso?
En entrevista con Valora Analitik, Restrepo confirmó que el desmonte del 4x1.000 haría parte de un paquete más amplio de alivios tributarios que la fórmula buscaría ejecutar desde el gobierno. La clave, según explicó, está en hacerlo de manera gradual y en paralelo con una reducción del tamaño del Estado.
Restrepo señaló que el impuesto genera consecuencias no deseadas en la economía: “ese impuesto genera también mayores niveles de informalidad, por lo menos en el uso excesivo del efectivo”, dijo. En su análisis, cobrarle a cada transacción bancaria incentiva a muchos ciudadanos y negocios a manejar efectivo para evitar el cobro, lo que alimenta la economía informal.
Frente a eso, el exministro indicó que será indispensable avanzar en modelos de pago digital como Bre-B, la plataforma de pagos instantáneos del Banco de la República. “Creo que son un paso importante en esta dirección”, dijo Restrepo sobre este tipo de iniciativas, que permiten transferencias sin costo y reducen la dependencia del efectivo.

De la Espriella, por su parte, ha planteado que la posibilidad de reducir impuestos pasa por achicar el aparato estatal. Según su diagnóstico, “en Colombia se va más del 50 % del presupuesto nacional en funcionamiento”, algo que calificó como insostenible. Argumentó además que “Colombia es el mayor empleador”, una contradicción en un Estado que él considera pobre en recursos pero grande en burocracia.
El candidato también apuntó contra la proliferación de ministerios y embajadas creadas durante el gobierno de Gustavo Petro como ejemplo del crecimiento burocrático que, en su visión, impide bajar la carga tributaria. A su juicio, hay “más de 700 mil funcionarios y contratistas que sobran en el Estado colombiano”, una cifra que su campaña usaría como punto de partida para un recorte estructural del gasto.
La gasolina y la visión económica detrás de la propuesta tributaria de De la Espriella
El desmonte del 4x1.000 no es la única propuesta tributaria de la fórmula De la Espriella-Restrepo. Su hoja de ruta también contempla reducir la carga impositiva que hoy se paga en el precio de la gasolina, otro de los puntos que mayor atención ha generado entre los colombianos de a pie.
Para De la Espriella, la justificación de fondo es clara: Colombia no necesita cobrarles más impuestos a sus ciudadanos si aprovecha mejor sus recursos naturales y su potencial agrícola. “No tiene sentido meterle la mano al bolsillo a los colombianos cuando tenemos tanta riqueza en el subsuelo y podemos llegar a ser la despensa agrícola más grande del mundo que garantice la seguridad alimentaria a toda la región”, afirmó el candidato.
Esa visión económica conecta directamente con su propuesta de reducir el Estado: si el Gobierno gasta menos en burocracia y aprovecha mejor los recursos del país, el argumento es que necesita recaudar menos a través de impuestos como el GMF o los que se incluyen en el precio de los combustibles.
El debate sobre si estas propuestas son viables sigue abierto. Los críticos señalan que eliminar el 4x1.000 sin una fuente alternativa de ingresos dejaría un hueco de billones de pesos en el presupuesto nacional. La campaña, por su lado, sostiene que la reducción del gasto público sería suficiente para compensar esa pérdida, aunque aún no ha presentado cifras detalladas que respalden esa afirmación.
Lo que sí es claro es que el tema tributario se ha convertido en uno de los ejes centrales de la propuesta económica de De la Espriella, con el 4x1.000 como su bandera más visible de cara al electorado colombiano.
Comparte en: