Redacción
Juan Sebastián Sosa
Un año después del atentado que estremeció a Colombia, Noticias Caracol reveló fotografías, videos y testimonios inéditos que permiten reconstruir, paso a paso, el plan criminal detrás del asesinato del entonces precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay.
Las nuevas evidencias muestran que el crimen fue coordinado con anticipación, incluyendo un intento fallido previo, trabajos de inteligencia sobre la víctima y un cambio de sicario a menos de 24 horas de ejecutar el ataque.
La investigación estableció que la operación fue liderada por una banda encabezada por Simeón Pérez Marroquín, alias ‘El Viejo’, y que en su ejecución participaron al menos nueve personas, entre adultos y menores de edad reclutados en redes criminales de Engativá, en Bogotá. Uribe Turbay fue atacado a tiros, sufrió graves heridas en la cabeza y falleció dos meses después del atentado.

¿Cómo se planeó el magnicidio de Miguel Uribe Turbay: inteligencia previa y un intento fallido?
Mucho antes de que se disparara el primer tiro, la banda criminal ya seguía los movimientos de Miguel Uribe Turbay. Según reveló Noticias Caracol, alias ‘El Viejo’ realizó labores de inteligencia en persona durante un evento en la localidad de Bosa, en Bogotá, donde el senador participaba en una actividad en un centro comunal.
Un investigador a cargo del caso relató cómo se desarrolló ese primer intento frustrado: “En un evento de la localidad de Bosa en un centro comunal, alias ‘El Viejo’ estuvo presente haciendo labor de inteligencia, incluso le tomó una fotografía del senador dentro del mismo recinto en el que él se encontraba. Él llama a ‘Chipi’ y llama a su grupo delincuencial para que ese fuera el momento de atentar contra el senador, pero por la misma agenda apresurada del senador, y la dinámica hizo que él se fuera apresurada y por coordinación de ese grupo delincuencial no pudieron atentar contra él”.

Después de ese primer fracaso, la orden de ‘El Viejo’ fue clara: no volver a fallar. La delegada para la seguridad territorial de la Fiscalía, Deicy Jaramillo, precisó que el seguimiento continuó con detalle: “El 30 de marzo, le hacen el estudio de las personas que rodeaban a Miguel. El atentado sería en el barrio Villa Amalia, que no pudo ser porque nunca llegó”.
El plan definitivo se cerró en un bar en el sur de Bogotá, entre licor y música, según la información revelada por Noticias Caracol. Allí, Katerine Martínez, alias ‘Gabriela’, y alias ‘El Viejo’ finiquitaron los detalles del ataque. Paralelamente, alias ‘Chipi’, encargado de la logística, comenzó a mover las piezas para garantizar la ejecución.
El cambio de sicario a último momento: por qué salió un menor y entró otro
Uno de los detalles más reveladores que aportó la investigación tiene que ver con la identidad del sicario. La banda había seleccionado inicialmente a un menor extranjero apodado ‘El Churco’ para cometer el crimen. Sin embargo, el joven tomó una decisión que alteró los planes a menos de 24 horas del atentado.
Según explicó un investigador a Noticias Caracol, el menor investigó a la víctima en internet y decidió retirarse por su cuenta: “Él decide de manera autónoma no participar porque sabía el riesgo que podía correr y el riesgo era que el posible sicario o las personas que atentaran contra el senador, podrían ser neutralizadas por la misma organización”.
Con un día de anticipación y sin ejecutor, alias ‘Chipi’ le ordenó a su cómplice, alias ‘El Caleño’, que en Engativá reclutara a otro menor de su red criminal. Fue así como entró en escena alias 'Tianz'. El investigador explicó la lógica detrás del uso de menores en estas operaciones: “Podía endulzarlo con algo mínimo para cometer este delito, y él podía generar más ingresos para el mismo. Aparte de eso, él tenía una visión frente al tema de la utilización e instrumentalización de menores de edad, porque al mismo sistema penal colombiano reduce las penas para estos menores. Sabe que si un menor es capturado en menos de 5 u 8 años máximo ya están en la calle”.
La banda también operaba con herramientas digitales para coordinar sus movimientos. Según el investigador, tenían un grupo de WhatsApp donde se compartían imágenes, rutas e información precisa sobre la víctima. Ese rastro digital se convirtió en una de las evidencias clave para la investigación.

Minuto a minuto del día del atentado contra Miguel Uribe Turbay
El día del crimen, alias ‘Tianz’ salió de su casa a las 15:15 y se desplazó en una moto de aplicación hasta Modelia. A las 16:05, el menor ingresó a una salsamentaria con intención de comprar un helado, pero al no tener efectivo, fue alias 'Chipi' quien realizó el pago a través de la plataforma Nequi. Ese movimiento dejó un rastro clave que las autoridades aprovecharon más tarde en la investigación.
A las 17:14, alias ‘Gabriela’ llegó al sector con el arma oculta en su cartera y se reunió con ‘Chipi’, ‘El Veneco’ y ‘El Hermano’ en dos vehículos. Dentro de un Spark, le entregaron la pistola a 'Tianz' y realizaron una videoconferencia con 'El Viejo' para recibir instrucciones técnicas de último momento. El arma tenía mecanismo de disparo en ráfaga, pero como el menor no tenía experiencia en su manejo, decidieron ajustar el modo de operación: “Ellos toman la decisión de qué el arma debe ser utilizada tiro a tiro”.
A las 17:27, 'Tianz' llegó al parque y le preguntó a una ciudadana si la persona que hablaba era el senador. Tras recibir la confirmación, atacó a tiros a Miguel Uribe Turbay. El menor huyó herido y fue capturado poco después. En el suelo, comenzó a mencionar a sus cómplices. El investigador relató que esas palabras resultaron determinantes: “Él habla de 'Caleño'... manifestaciones que fueron fundamentales para determinar que, efectivamente, este caleño lo contactó y le obligó con 'Chipi' para cometer este delito”.
Nueve capturados y condenas que suman décadas de prisión
El caso cuenta con nueve personas capturadas, varias de las cuales ya tienen sentencia en firme. Alias 'Tianz', el sicario menor de edad que disparó contra Uribe Turbay, paga una sanción de siete años en un centro para menores. Alias 'El Caleño', quien lo reclutó, podría recibir al menos 30 años de cárcel.
Alias 'Chipi' o 'El Costeño', señalado como jefe logístico de la banda, enfrenta una condena potencial de al menos 40 años de prisión. Ya acumula una sentencia de 21 años por el crimen de un comerciante mexicano en Medellín. Alias 'El Hermano', conductor del vehículo que escoltaba a los criminales, podría pagar al menos 30 años, mientras que alias 'El Veneco', quien manejaba el Spark, fue condenado a 21 años de prisión.
Alias 'Gabriela', quien transportó las armas, recibió una condena de 21 años de cárcel. Alias 'Harold', quien ocultó a 'Chipi' mientras estaba prófugo, podría enfrentar 30 años de prisión, y alias 'Cristian', encargado de sacar al menor del lugar tras el crimen, podría recibir hasta 20 años de condena.
La investigación continúa abierta y las autoridades trabajan para consolidar las pruebas que definirán las penas finales de los imputados. El caso, considerado uno de los más graves atentados contra la democracia colombiana en años recientes, sigue siendo referencia obligada en el debate sobre seguridad y crimen organizado en el país.
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