Redacción
Juan Sebastián Sosa
La periodista Jineth Bedoya Lima, editora de género de El Tiempo y directora de la campaña No Es Hora De Callar, publicó este viernes 29 de mayo un comunicado en el que anunció que presentó una denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación contra el periodista deportivo Gabriel Meluk por presuntos hechos de acoso sexual laboral ocurridos al interior del diario.
La denuncia se produce días después de que Meluk confirmara, el miércoles 27 de mayo, su salida de El Tiempo tras más de 32 años en el medio y 22 como editor de la sección de Deportes.
Aunque el periodista atribuyó su desvinculación a un “recorte y reestructuración”, una investigación de la Revista Raya publicada el jueves 28 de mayo de 2026 reveló que la razón de fondo serían acusaciones de acoso sexual que emergieron en una reunión interna dos semanas antes de su salida.

¿Por qué Jineth Bedoya decidió denunciar a Gabriel Meluk?
En su comunicado, Bedoya explicó que tuvo conocimiento de presuntos hechos de acoso sexual laboral que habrían afectado a “amigas, colegas y compañeras” dentro de su entorno de trabajo. Aunque aclaró que no fue víctima directa de las conductas denunciadas, subrayó que eso no la eximía de su responsabilidad de actuar.
“En una de las decisiones más difíciles de mi vida, pero siendo coherente con mis posiciones y consecuente con mis principios, y con la lucha que he afrontado por los derechos de las mujeres, presenté hoy denuncia formal ante la Fiscalía General de la Nación contra el periodista Gabriel Meluk”, escribió la periodista.
Bedoya también destacó los 24 años de trabajo compartido con Meluk como parte del peso que tuvo esta decisión: “Hace 24 años laboro al lado de él y aunque no he sido víctima directa de los hechos por los que se le ha señalado, eso no me abstrae de mi responsabilidad de denunciar en nombre de mis compañeras”.

La periodista enmarcó su decisión en una postura más amplia frente a la violencia de género: “La violencia sexual ha sido un lastre para la humanidad. Desde el acoso, hasta la agresión física, las víctimas han tenido que afrontarla en silencio, con unos daños irreparables. Por eso, en un momento de la historia en el que las mujeres hemos decidido hacerle frente, levantando la voz, no podemos ser inferiores a esa responsabilidad”.
Bedoya cerró su comunicado con una referencia a su propia historia: “Como lo mencioné en el año 2011 en el programa Séptimo Día, cuando el país conoció la historia de la violencia sexual que afronté ejerciendo el periodismo, quienes deben sentir vergüenza son los victimarios, no quienes hemos cargado con el dolor de la agresión. Las mujeres periodistas y comunicadoras y las mujeres en general, merecemos espacios laborales seguros, libres de violencia de género”.
¿Qué reveló la Revista Raya sobre las acusaciones de acoso sexual contra Gabriel Meluk?
La investigación publicada por la Revista Raya fue la que puso en contexto la verdadera razón detrás de la salida del editor deportivo. Según el medio, en una reunión interna realizada dos semanas antes del anuncio de desvinculación, Bedoya confirmó que en 2019 ya había enviado a Recursos Humanos de El Tiempo seis quejas contra Meluk por este tipo de conductas.
La Revista Raya también reveló que ocho redactoras y exredactoras del diario relataron al medio experiencias de acoso que vivieron directamente o de las que fueron testigos, y que apuntan al reconocido periodista deportivo.
Uno de los testimonios más detallados es el de una periodista cuya identidad fue protegida por el medio. Ella relató que comenzó a ser víctima de acoso por parte de Meluk desde que ingresó a El Tiempo como practicante en 2019. “Desde ahí empezó el calvario”, contó a la Revista Raya.
La periodista describió con precisión las conductas que vivió: “Él todos los días pasaba por mi puesto y siempre buscaba la manera de acercarse, de saludarme, y sus abrazos eran cada vez más incómodos, más raros, así yo no le correspondiera. Lo que más asco me daba era su manera particular de dar besos en la mejilla, que no era chocar mejilla con mejilla como en un saludo normal, sino que él se aseguraba de que yo sintiera su boca en mi mejilla; yo trataba de quitarme, pero él me cogía la cara para que yo no la pudiera mover y él darme el beso”.
Las conductas, según este testimonio, se extendieron entre 2019 y 2022, y eran tan notorias que los propios compañeros de sección de la periodista, incluso su jefe directo, buscaban la manera de intervenir cuando Meluk se le acercaba. “Ellos veían que él me abordaba y hacían lo posible por llamarme, por quitarme de ahí, para evitar que él hiciera eso”, relató.

El patrón de conducta que describieron otras periodistas de El Tiempo y City TV
Las acusaciones no se limitan a una sola trabajadora ni a una sola época. Al menos tres exredactoras del diario, de diferentes secciones, confirmaron a la Revista Raya haber vivido o presenciado conductas similares por parte del editor de Deportes durante varios años.
Una periodista que trabajó entre 2016 y 2020 en el canal City TV, perteneciente a la misma casa editorial de El Tiempo, describió así el patrón que vivió: “Es de los que sobrepasa los límites físicos cuando te saluda, te toca de más, te aprieta fuerte la cara para estamparte el beso así esquineado, te coge de la cintura, te abraza fuertísimo; llegó al punto de que yo evitaba al máximo encontrármelo para no tener que saludarlo”.
Una periodista que trabajó entre 2019 y 2021 en la sección de Economía de El Tiempo y en el diario Portafolio señaló: “Es un morboso de aquí a la luna”. Y añadió una reflexión que refleja una dinámica habitual en estos casos: “Lo que pasa es que una siente que está exagerando, que al final no me hizo nada, entonces una lo deja pasar, y lo que una hace es tratar de evitarlo lo que más pueda”.
Una redactora con cinco años en la sección Bogotá del diario fue directa al señalar que el comportamiento de Meluk era un secreto a voces: “El hecho de que Meluk era un morboso y que una tenía que aguantar toda clase de comentarios se sabía [en el periódico]”.
Estos testimonios, recogidos por la Revista Raya, conforman un cuadro de conductas sistemáticas que, según la investigación, habrían sido conocidas dentro de la redacción durante años antes de que el asunto llegara formalmente a una instancia interna y, ahora, a la Fiscalía General de la Nación.
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