'La vendedora de Rosas' es una de las películas colombianas más famosas, el filme, de 1998, dirigido por Víctor Gaviria, es un crudo retrato de la vida en las calles de Medellín a finales del siglo XX. La película sigue a Mónica, una niña de 13 años que sobrevive vendiendo rosas en Navidad, junto a otros jóvenes inmersos en un entorno de violencia, drogas y abandono.
Con un estilo casi documental y actores no profesionales, la historia muestra la dura realidad de la infancia marginada en Colombia, sin concesiones ni idealizaciones, transmitiendo un profundo impacto emocional.
La película dejó varias escenas con frases y momentos icónicos que, incluso, con el tiempo, perduraron a través de los memes.
Uno de esos puntos claves en la película es cuando Andrea, una de las niñas protagonistas de la cinta, le responde a su hermana sobre la plata que su mamá le había dejado para comprar el almuerzo: "me la mecatié en cositas".
¿Cómo está ahora la niña que actuó esa escena?
La actriz que interpretó a Andrea es Mileider Gil, quien recientemente reapareció en una entrevista y sorprendió a muchas personas. Luego de más de 25 años tras la grabación de la película, se dejó ver, ya adulta, pero con un parecido innegable.{
En medio de su conversación con Buen Día Colombia, mencionó: “la verdad es que creo que todos sentimos de alguna forma la mayor felicidad. Fue uno de los primeros momentos donde nosotros conocimos la felicidad. ¿Qué siento cuando veo La vendedora de rosas? Literalmente, les contesto con una mezcla entre tristeza y alegría. Tristeza porque realmente cada vez que uno ve la película La vendedora de rosas pues, de alguna forma o la otra, así lo quieras evadir, da mucha tristeza por los excompañeros; pero, también nos llena de una forma de alegría de saber que, sin creerlo y sin pensarlo, plasmamos una película donde se muestra muchas veces las pocas realidades de Medellín, de nuestro país y de muchos otros lugares del mundo”.
Además, contó cómo se conoció con Lady Tabarez. Sobre esto mencionó: “nosotras nos conocimos en el internado (…) Es una institución donde llegamos niñas por muchos tipos de problemas. Unos por familiares, otros por X o Y motivo, pero siempre es como relacionado con el abandono. Allá me conocí con Lady. Desde un comienzo siempre tuve una conexión muy especial con ella. Era la que me defendía cuando yo me metía en problemas, porque en realidad yo era muy cansona. Me gustaba pelear con mis compañeras. Siempre fuimos muy buenas amigas. Yo a ella siempre la sentí como una persona muy protectora conmigo”.