Redacción admin

Miguel Uribe Turbay, senador y precandidato presidencial, fue sometido a una delicada cirugía cerebral luego de recibir un disparo en la cabeza el pasado sábado 7 de junio en el barrio Modelia, en Bogotá. Aunque la intervención quirúrgica fue exitosa para salvarle la vida, los especialistas advierten que las consecuencias neurológicas podrían ser duraderas.

 

Al momento del ingreso a la Clínica Fundación Santa Fe, Uribe presentaba un trauma craneoencefálico severo y una herida en el muslo izquierdo. No obstante, la prioridad fue la lesión en su cabeza, ya que representaba un riesgo vital inmediato.

 

 

¿Qué secuelas puede dejar una lesión cerebral por proyectil?

 

De acuerdo con el neuromédico José David Martínez Gaviria, consultado por El Colombiano, un paciente que recibe un impacto de bala en el cráneo y requiere una craniectomía descompresiva puede presentar diversas secuelas, dependiendo de la zona del cerebro afectada.

 

Las posibles consecuencias incluyen:

 

  • Dificultades cognitivas: Problemas de memoria, atención o razonamiento.

  • Limitaciones motoras: Movilidad reducida o parálisis en ciertas partes del cuerpo.

  • Afectaciones visuales: En especial si la bala afectó el lóbulo occipital.

  • Alteraciones en el lenguaje: Dificultades para hablar o entender.

 

 

La recuperación será un proceso largo

 

Aunque el procedimiento quirúrgico fue exitoso, los médicos advierten que el estado neurológico del paciente aún está en evaluación. Las primeras señales de recuperación y posibles secuelas se evidenciarán durante los días siguientes, pero el proceso puede extenderse por semanas o incluso meses.

 

“Las secuelas pueden ser leves o severas, y solo se conocerán con certeza una vez el paciente supere la etapa aguda y se realicen pruebas neurológicas completas”, explicó el doctor Martínez.

 

 

Lo que se sabe del procedimiento que le salvó la vida

 

La cirugía practicada al senador fue una craniectomía descompresiva, liderada por el doctor Fernando Hakim, jefe de Neurocirugía de la Fundación Santa Fe. Esta intervención consistió en retirar un fragmento del cráneo para reducir la presión intracraneal causada por el disparo y permitir la expansión del cerebro sin que este se comprima.

 

Harold Úsuga, expresidente del Capítulo Antioquia de la Asociación Colombiana de Neurocirugía, señaló que este procedimiento debe hacerse dentro de las primeras 6 horas tras la lesión. “Si no se hace a tiempo, el paciente puede morir por colapso cerebral”, explicó.

 

 

Posibles efectos emocionales y sociales

 

Más allá de las secuelas físicas y cognitivas, los pacientes que sobreviven a traumas cerebrales también pueden experimentar trastornos emocionales, como ansiedad, depresión o cambios en la personalidad. Estos aspectos son igualmente importantes en el proceso de rehabilitación.

 

Expertos en neuropsicología recomiendan acompañamiento terapéutico integral tanto para el paciente como para su núcleo familiar, con el fin de facilitar la adaptación a posibles cambios permanentes en su calidad de vida.

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